
Corría la década de los años 60 que fue prolífica en la búsqueda de soluciones a los dinámicos cambios políticos, económicos y sociales del país, que ameritaban atención efectiva, como era el caso muy sensible de las áreas educativas de salud, incluyendo los programas en materia de salud pública en la práctica. Surgieron nuevos modelos de operación y entrenamiento tanto en el sector público como en el privado, casos de impacto como la creación de la Universidad Simón Bolívar y anteriormente la Universidad Católica Andrés Bello. Asimismo, a partir del año 1965, se inicia la planificación de la Universidad Metropolitana.
Ante esta situación, la búsqueda de nuevos modelos conceptuales y organizacionales de gestión y financiamiento en el área de la salud, en apoyo a las instituciones públicas y servicios comunitarios con alta participación de la sociedad civil para su mejoría.
Surge a partir de 1964, un grupo de profesionales íntimamente ligados a la docencia, asistencia médica e investigación clínica, se dio a la tarea de reunir voluntades entre colegas, profesores universitarios, sanitaristas, empresarios dirigentes de instituciones fundacionales y personalidades de la sociedad civil, promoviendo el interés de crear una necesaria asistencia médica en el sureste o alternativamente en el este de la ciudad de Caracas, que sirviera igualmente de centro para el entrenamiento y sobre todo educación en disciplinas relacionadas con la salud, orientadas a la búsqueda de soluciones a problemas de salud pública, con la visión de contribuir a la creación de un sistema de salud con alto contenido docente en ciencias de la salud.

Terreno inicial, Hacienda La Trinidad, Urb. Sorokaima, 1970

Así se constituyen raíces y grupo promotor en Caracas, lo que más adelante se conforma como la A.C. Centro Médico Docente La Trinidad en abril de 1965, como entidad privada, sin fines de lucro y sin ánimo de pérdidas, acordada así por el grupo promotor, de tipo fundacional, producto de la iniciativa y trabajo continuo, en forma organizada y concreta, para crear una alternativa de asistencia médica, de educación en disciplinas relacionadas y como instrumento de investigación en el área de salud, prestando servicios de excelencia médica integral geográfica con énfasis en la prevención, diagnóstico y tratamiento. El proyecto debía ser capaz de adaptarse y estar a la vanguardia, según los eventuales cambios del entorno, como un modelo de atención integral de la salud y superación constante. Todo ello, creando raíces para el desarrollo óptimo de un necesario sistema de salud.

Mijao, en vía de entrada que persiste

Primera Valla Institucional

George Bocaranda, Pablo Pulido, Carlos Klemprer, David Lobo, Tomás Pulido, Minor Vandermade (Michigan), 1969
Los ingresos obtenidos a través de la operación médica asistencial están destinados para el sostenimiento de actividades propias, a través del desarrollo de diversos modelos de servicios médicos, educación en el área de salud e investigación biomédica fundamental aplicada, así como para actividades de carácter comunitario y social dirigido a sectores menos favorecidos, sustentándose a través de cobro a pacientes por servicios ofrecidos, donaciones de empresas y particulares que creen en los propósitos y fines del CMDLT.
Dada la realidad educativa del país, se iniciaron conversaciones con diversas instituciones internas y del exterior, como la Universidad Católica Andrés Bello, que ya había considerado la posibilidad de crear una Escuela de Medicina, habiendo desistido por el alto costo que impedía su factibilidad financiera y se enfocaron en desarrollar en primera instancia los programas de humanidades e ingeniería. Sin embargo, la UCAB y el grupo promotor de profesionales médicos logra consulta con la Federación Panamericana de Asociaciones de Facultades y Escuelas de Medicina, FEPAFEM, institución creada en 1962, con las asociaciones nacionales de las escuelas de medicina de las Américas, que envía a Caracas una misión con el objetivo de estudiar la factibilidad del proyecto de crear una nueva alternativa para los estudios médicos en el país, bajo la premisa de mejorar no solamente la educación médica, sino también la asistencia y la investigación clínico-médicas. La misión de FEPAFEM, integrada por los doctores Thomas Hunter, Decano de la Facultad de Medicina de la Universidad de Virginia en Charlottesville; Eduardo Faraco de la Facultad de Medicina de la Universidad de Río Grande do Sul de Brasil y Octavio Mongrut, Facultad de Medicina, Universidad Cayetano Heredia, Perú.
Las conclusiones del excelente análisis y visitas indicaron que:
Entre otras ventajas la Comisión indicó que, por su sólido fundamento y estructura y la participación de investigadores y profesionales de alto nivel, constituirían una Institución que tendría asegurada una genuina calidad, lo cual podría significar un permanente estímulo, además de poderoso incentivo para la superación de otras instituciones docentes públicas o privadas existentes y aquellas que se formen en el futuro.
En el caso de la UCAB, el Padre Carlos Reyna, S.J. tuvo un papel fundamental en orientar voluntades, propiciando consultas con el Padre Robert Henle S.J., para entonces Rector de la Universidad de Saint Louis, Missouri, en desarrollo institucional como fue el caso más adelante de su excelente labor cumplida en la organización de la Universidad Georgetown en Washington DC. Henle corroboró que prácticamente sería imposible para la UCAB desarrollar una escuela de medicina con los recursos y las situaciones de la época, sugiriendo más bien la creación de un centro de excelencia asistencial de alta calidad.
De esta forma, hacia fines de 1964, integraron conclusiones y recomendaciones claves y estratégicas para su desarrollo, seleccionándose un Comité Organizador o de Coordinación, conformado por los doctores Alberto Guinand, Francisco Kerdel Vegas y Edgar Chiossone con una Secretaría Permanente que se encargaría del desarrollo de las actividades y de la elaboración de los planes que conducirían a la creación de un Centro Médico de excelencia con énfasis en educación e investigaciones innovativas aplicadas al desarrollo del país. El Grupo Promotor tuvo visión de contactar a venezolanos integrales líderes de la academia, educación, industria y producción para sinérgicamente adelantar las bases y realización de un proyecto nacional y ejemplar.
Conversaciones con el amigo Alberto Guinand y otros Colegas del Hospital Universitario de Caracas, caso Gustavo Henrique Machado, Enrique Benaím Pinto, entre otros, en el ámbito de la Universidad Central de Venezuela hacia 1962. Se repitieron más tarde, como un hito clave, a final de 1964, con el Dr. Alberto Guinand en Boston cuando él asistía a un Congreso de Nefrología y se acercó al Peter Bent Brigham Hospital (PBBH), donde yo trabajaba en el Departamento de Medicina y Postgrado especial en la Escuela de Medicina de Harvard, en alianza con el Departamento de Biología en el Massachusetts Institute of Technology, MIT.

Hospital Universitario de Caracas, 1962

Peter Bent Brigham Hospital, 1963
Coincidimos nuevamente en la importancia del proyecto en vías de conceptualización y le indiqué que una escuela de medicina sería un esfuerzo mayor y que inicialmente deberíamos desarrollar un proyecto de excelencia, como el que ambos trabajamos (Guinand había estado trabajando antes en el PBBH con el doctor John Merrill). De inmediato concerté una cita con el profesor y amigo Osler Peterson, Director del Departamento de Salud Pública de la Escuela de Medicina de la Universidad de Harvard. Asistimos a una magistral conferencia del Profesor Peterson y conversamos ampliamente sobre el proyecto, quien fue contundente en su importancia y desarrollo en etapas, iniciando servicios ambulatorios de medicina preventiva, salud pública en la práctica y un hospital de excelencia, insistiendo en la importancia de servicios ambulatorios.

Doctor Robert Loeb

Profesor Osler Peterson
Igualmente, hito especial, ya en 1965, con el apoyo del Presidente de la AC. CMDLT, señor Eugenio Mendoza Goiticoa, entusiasta miembro del grupo promotor, nos reunimos con el ingeniero agrónomo investigador George Harrar, a la sazón, Presidente de la Fundación Rockefeller, y le pedimos no fondos iniciales, pero sí de inmediato asesoría de alta calidad para estudiar la factibilidad e impacto de un proyecto de esa naturaleza en Venezuela. Como resultado organizó una visita a Caracas en 1967, de los doctores Robert Loeb, Profesor Legendario Emeritus de Medicina de la Universidad de Columbia (Textbook of Medicine by Cecil & Loeb) y José Félix Patiño, Ex-Ministro de Salud de Colombia y Ex-Rector de la Universidad Nacional, graduado en Medicina y Cirugía en la Universidad de Yale, así como Directivo de FEPAFEM en Bogotá, para analizar las alternativas para introducir un nuevo sistema integral de educación superior en Venezuela, mediante el concurso de la universidad privada, a través de la creación de una nueva Facultad de Medicina y que se iniciara con un programa de postgrado en un Hospital General, con un plan concreto y estudio de factibilidad.

José Félix Patiño, Edgar Chiossone, Pablo Pulido
Se vislumbra la institución con una misión de prestar servicios de excelencia en asistencia médica integral con énfasis en la prevención, diagnóstico y tratamiento, con capacidad para adaptarse a los cambios, mediante la preparación continua de profesionales y personal de apoyo, así como a las necesidades de la población, en una institución médica donde convergen a diario un grupo de médicos y profesionales de la salud, incluyendo contribuciones a políticas de salud pública y necesidades de país en salud como un continuo reto, tesis apoyada en los servicios de medicina simplificada y de atención primaria, que el propio Ministerio de Sanidad y Asistencia Social, (MSAS) comenzaba a desarrollar. Hito fundamental en esta materia fue la presencia del Dr. Arnoldo Gabaldón en la primera Junta Directiva del CMDLT.

Eugenio Mendoza Goiticoa con Arnoldo Gabaldón y sus Obras



El Sr. Carlos Klemprer y el doctor Pedro González Rincones ocuparon un papel relevante al promover la donación de terreno por parte de la Sucesión González Rincones en la Urbanización La Trinidad (10.5 hectáreas) en 1969, por parte de la Señora Ernestina Perie de González Rincones, en representación de la Sucesión del estudioso médico y tropicalista Dr. Rafael González Rincones. Firman el documento de donación la Señora de González Rincones, el señor Eugenio Mendoza Goiticoa, en presencia de directivos y promotores, caso, familiares González Rincones, Francisco Kerdel Vegas, Gustavo García Galindo, Carlos Reyna S.J., Alberto Guinand y Pablo Pulido.
Se destaca la ayuda material y moral recibida del Estado, lo que permitió el desarrollo de la vialidad y obras de drenaje e infraestructura con las instituciones (Ministerio de Obras Públicas, Instituto Nacional de Obras Sanitarias y Concejo Municipal del Distrito Sucre), empresas privadas, urbanizaciones vecinas y la Electricidad de Caracas; inclusión de miembros que han dejado generaciones de relevo (Dr. Arnoldo Gabaldón, Sr. Carlos Klemprer, Dr. Pedro González Rincones).



Igualmente, en el año 1965, luego de encuentro casual y hasta providencial con el arquitecto, Bertrand Goldberg y su grupo, que estaba a cargo del diseño y desarrollo de la nueva sede del Peter Bent Brigham Hospital, a la salida de la Biblioteca Countway de Harvard, al lado de la escuela de medicina, entablamos conversación e intercambiamos ideas sobre el desarrollo del PBBH y la visión sobre cómo mejorar y ejecutar un proyecto innovador en Venezuela. Siguió a esta innovativa amistad, acompañada de una cascada de información y planos hospitalarios de su obra previa, así como la posibilidad de una imaginativa contribución a proyectos en nuestro país. Comenzamos a trabajar en borradores del proyecto Caracas, que denominaríamos La Trinidad por la posibilidad de tener un terreno en esta área de la ciudad u otra conveniente, caso La Urbina, donde se desarrollaba la futura Universidad Metropolitana. Goldberg conocía a comunes amigos venezolanos y se mostró personalmente interesado en el proyecto. Era muy dinámico y había realizado importantes obras en Estados Unidos, por ejemplo, las torres de Marinas City en Chicago, en las orillas del Lago Michigan, Hospitales como el Stony Brook New York University, Harvard, y otros. Fueron vitales sus ideas, que incluyeron conversaciones en Boston, sus oficinas en Marina City en Chicago y posteriormente en fructífera visita a Venezuela.


Conversaciones en Chicago Bertrand Goldberg, Eugenio Mendoza, Minor Vandermade, Pablo Pulido
La intención del Master Plan era establecer el programa general y los criterios arquitectónicos para demostrar nuevos conceptos y manejo de espacios para hacer más efectiva la atención médica, el cual no debía ser considerado como una solución fija, sino más bien como un esquema fundamental sobre el que debe desplegarse el futuro. El examen constante y la modificación creadora deben continuar haciendo del Plan de Desarrollo un organismo viviente, creciente y flexible, tomando en cuenta el desarrollo urbanístico del país, del lugar y de los servicios públicos, teniendo presente las palabras de Don Eugenio Mendoza, Presidente de la Asociación Civil Centro Médico Docente La Trinidad: “Reconociendo que todo ser humano tendrá seguramente la necesidad de cuidar su salud a lo largo de la vida, dedicamos el proyecto «La Trinidad» a conseguir nuevos niveles de excelencia médica y docente. Nos proponemos crear, en beneficio de cada uno de los hombres, mujeres y niños de Venezuela, un sistema alternativo, eventualmente modelo, de manera que cada cual pueda no solamente evitar la enfermedad y la invalidez, sino elevarse a su máximo nivel de energía, creatividad y satisfacción.” Igualmente, en el área de educación “El factor de mayor significación que se debe promover en el país en pro de su desarrollo económico y social es la educación”, con alto sentidode responsabilidad con la sociedad, ese don de ser y hacer en razón del país, su contribución en el proyecto del CMDLT deriva del énfasis en crear un Instituto de Postgrado y desarrollar inicialmente una Escuela de Enfermería. A estos valores fundamentales de asistencia a la salud, educación de postgrado, se unía el impacto de la salud en las comunidades vecinas y eventualmente también de impacto de contribuir en las mejoras de las políticas de salud del país.


Master Plan y maqueta, 1970
Anteproyecto de la Unidad Santa Inés I (USI-I). En 1971, se recibe donación adicional por parte de la Sucesión González Rincones de una faja de terreno correspondiente a la zona de vialidad para ingresar a la Institución y se comienza la primera edificación UNIDAD SANTA INÉS-I, diseñada como centro ambulatorio. También se crea el Auditorio “José María Vargas” con la contribución especial de la Fundación Inés de Planas, la Fundación Eugenio Mendoza y Fundación José María Vargas, evidenciándose el carácter docente del proyecto. Prosigue el trabajo de organización y estructuración de la AC. Centro Médico Docente La Trinidad desde el Edificio Las Fundaciones. El Sr. Eugenio Mendoza dirige la Junta Directiva con el Sr. Carlos Klemprer como Vicepresidente y el Dr. Pablo Pulido como Secretario Ejecutivo.

Unidad Santa Inés I (USI-I)

DINÁMICA DEL MASTER PLAN EN INFRAESTRUCTURA
Para 1978, se comienza la construcción del edificio Manuel Antonio Pulido Méndez (MAPM) y para 1981, la puesta en marcha, con un área de 6.000m2, conformado por los “módulos rentales y de investigación”, apoyado principalmente con el financiamiento de la banca nacional y de la Fundación Eugenio Mendoza. Su nombre en homenaje al ex Rector de la Universidad de Los Andes, Médico, Diplomático y venezolano integral. Para el acto de apertura asistió como invitado especial el Presidente de la República Luis Herrera Campins, con la intervención de Ramón J. Velásquez y quien suscribe.
Revisión exhaustiva del proyecto de arquitectura con los Arquitectos Enrique Gómez, Gustavo Legorburu en adición a Edmundo Díquez que proyectó la USI-I, para el ajuste de la inversión sin afectar la calidad y objetivos del CMDLT.

Edificio MAPM en construcción, vialidad


Luego edificio Manuel Antonio Pulido Méndez ya terminado

Consolidación del proyecto de la Torre Hospitalaria, para 1986, ajustándolo a la disponibilidad de recursos en área de 42.000 m2 para 240 camas. Para aumentar la viabilidad financiera del proyecto y se fracciona el proyecto de la torre por etapas, la primera de ellas se reduce a 25.000m2, con capacidad inicial para 80 camas.


En la colocación de la «Primera Piedra de la Torre de Hospitalización”, presentes Carlos Reyna S.J., Representantes de la Sucesión González Rincones, Armando Vegas, Arnoldo Gabaldón, Rodolfo Aristiguieta, George Bocaranda, profesionales y médicos CMDLT, Alberto Guinand Baldó, Gustavo García Galindo, César Pru, Antonio Mogollón, Carlos González Auvert, Martha Piras, entre otros (Fotógrafo Pablo Pulido).

George Bocaranda, Pablo Pulido. Supervisión Desarrollo Master Plan

AVATARES FINANCIEROS. NO TODO ES COLOR DE ROSA…
Se intenta diversificar fuentes de financiamiento a largo plazo, donde destacan las acciones emprendidas con la International Finance Corporation (filial del Banco Mundial) para conseguir créditos blandos, así como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Revisión exhaustiva del proyecto de arquitectura para el ajuste de la inversión, sin afectar la calidad y objetivos del CMDLT. Se hace una redimensión, disminuyendo el total de camas de 240 a 160.
Igualmente se destaca el apoyo del Director Gerente Rodolfo Aristiguieta en todo el proceso de desarrollo de la Torre y sus avatares financieros.
Debido a la alta demanda de pacientes, se decide el traslado de diversas especialidades al Edificio MAPM. Se obtiene incremento progresivo por conceptos asistenciales, dirigiendo parte de los ingresos al programa de Medicina Comunitaria, una de las actividades fundamentales del CMDLT.
Testimonio de una gestión visionaria en defensa de un ideal asistencial y académico.
1989 / 1998
El 1 de febrero de 1989, se crea la compañía INVERSORA CENTRO CIENTÍFICO LA TRINIDAD (ICCLT), como instrumento o “Unidad de Negocios”, de carácter mercantil, con el objetivo principal de organizar, facilitar la búsqueda y efectuar las transacciones financieras necesarias para administrar la ejecución y puesta en marcha de la Torre Hospitalaria Santa Inés-II (USI-II). De esta manera se logran separar las actividades asistenciales de aquellas relativas a la construcción y desarrollo tanto de la Torre como de proyectos especiales.
A comienzos de la década de 1990, el Centro Médico Docente La Trinidad (CMDLT) enfrentaba el enorme reto de sostener su crecimiento sin comprometer los principios que le dieron origen: la independencia, la excelencia médica y el servicio a la comunidad. En ese contexto, se gestó una de las operaciones financieras más notables del sector salud venezolano: la Conversión de Deuda Pública Externa en Inversión, aprobada mediante el Decreto N° 1.540 del Ejecutivo Nacional, con la Orinoco Foundation (California) como socio extranjero.
Este mecanismo innovador permitió transformar pasivos de la nación en inversión directa para el desarrollo hospitalario. En 1992, se concretó la primera fase de la conversión y en 1993 la segunda fase que fortalecieron el capital de la Inversora Centro Científico La Trinidad (ICCLT). Estas operaciones dieron origen a la construcción de la Torre de Hospitalización, núcleo del proyecto de expansión médica del CMDLT, con un esquema de fideicomiso entre el Banco Central de Venezuela, Banco La Guaira, la ICCLT y la Orinoco Foundation.

Torre Hospitalaria en construcción
El espíritu de este proceso más que financiero: representó un acto de confianza y cooperación entre instituciones públicas, privadas y filantrópicas. La intención de la Orinoco Foundation de donar sus acciones al CMDLT, una vez completado el proceso, selló el carácter altruista del proyecto y reafirmó el destino educativo y asistencial de la obra.
La crisis bancaria de 1994–1995 paralizó las fuentes de crédito, afectando severamente las finanzas del sistema hospitalario, para lo cual se emprendieron gestiones con liderazgo técnico, jurídico y moral, se reestructuraron deudas y acuerdos con el Fondo de Garantía de Depósitos y Protección Bancaria (FOGADE), y se preservó la propiedad institucional.
En 1998, la comunidad médica y benefactora respondió con compromiso ejemplar. Se constituyó el Fondo de Emergencia Institucional, con el apoyo de médicos, servicios hospitalarios y fundadores, a través de la compañía Inversiones Curixiba, C.A., que al igual que la compañía Sydalg, C.A., (2001), fueron creadas para tal fin y que conjuntamente con el CMDLT, se logró consolidar nuevamente la autonomía financiera.
Detrás de las cifras se encuentra una historia de esfuerzo humano y sentido de propósito y pertenencia de profesionales, directivos y benefactores que actuaron guiados por un mismo principio: preservar la independencia y la identidad del CMDLT como institución de salud, docencia e investigación, fundada sobre la ética y la excelencia. Fue la reafirmación del espíritu fundacional del Centro Médico Docente La Trinidad: una institución que, frente a las adversidades, supo reinventarse, sostener su misión y garantizar su continuidad sobre bases sólidas.

Grupo entusiasta, Gustavo García Galindo, Eduardo Rivero, Antonio Mogollón, Arnoldo Gabaldón, Pablo Pulido, Óscar Antonio Klemprer, Carlos González Auvert, entre otros.
Aquella década dejó un legado que trasciende lo financiero: un testimonio de liderazgo, compromiso y visión compartida. La historia del CMDLT e ICCLT durante esos años no es solo la de una conversión de deuda, sino la de una conversión de voluntad colectiva en obra duradera, sostenida por la confianza, la integridad y la fe en el futuro de la medicina venezolana.

Torre en construcción

Actividades Educativas y Editoriales
DIMENSIÓN VI: TALENTO ACTIVO, ASISTENCIA, EDUCACIÓN E INVESTIGACIÓN
Básicamente, una de las áreas fundamentales de atención a los pacientes es el crecimiento, el acceso y capacidad de recibir los servicios, con tecnología apropiada a diferentes niveles, con desarrollo del personal y talento necesario para la tarea y, finalmente, los aspectos productores.
Se da inicio a la actividad asistencial (1975-1982), únicamente con acciones ambulatorias por su factibilidad económica, obedeciendo a la estrategia de atraer a jóvenes profesionales (1975). Consultas en CMDLT y procedimientos quirúrgicos en Centro Médico de Caracas. Fortalecimiento de las actividades ambulatorias con el edificio Manuel Antonio Pulido Méndez, MAPM (1981), así como la creación de la Biblioteca y el Auditorio “Carlos Klemprer” (1982).
Se trabaja con la Fundación Kaiser International para optimizar procedimientos de atención médica, en especial los de exámenes integrales en el área de Orientación Diagnóstica.


Publicaciones Varias Educación Médica


En 1976, se crea la Fundación CENTRO DE EDUCACIÓN CIENTÍFICA (CEC), concretando el carácter docente del proyecto para el desarrollo y coordinación de programas alternativos en el área de la educación profesional continua; con el respaldo de la Academia Nacional de Medicina; Academia de Ciencias Físicas, Matemáticas y Naturales; Fundación de Oftalmología y de Otología. Entre sus objetivos, el Artículo IV se establece: “El desarrollo de la educación superior y en especial la educación en el campo de estudios de postgrado, cursos de extensión, de educación continuada, investigación científica y tecnológica, en general cualesquiera otras actividades tendientes al desarrollo de la educación y de las ciencias en Venezuela.”

Se hicieron conferencias adicionales con la participación de Carlos González Auvert, Roberto Curiel, Enrique Tejera, Humberto Fernández Morán, Félix Pifano, Óscar Diethlan, entre muchos otros. En 1977, se inicia el programa de Pasantías fortaleciendo el carácter docente del proyecto, con estudiantes de nivel medio, universitario o postgrado que sirve como complemento al aprendizaje teórico que le imparten en las Casas de Estudio nacionales o internacionales.
Mientras, se hace el seguimiento al proyecto Universidad en Ciencias de la Salud, Centro Médico Docente La Trinidad, presentado al Ministerio de Educación en 1985, se logra que una comisión nombrada por el Consejo Nacional de Universidades emitiera opinión y se hacen modificaciones, de acuerdo a sugerencias recibidas. Se solicita asesoría a la Universidad Metropolitana y UCAB para desarrollo de los programas.


APERTURA DEL HOSPITAL “GONZÁLEZ RINCONES” (2008 – …)
El significado histórico de la inauguración del Hospital González Rincones dentro del Centro Médico Docente La Trinidad (CMDLT), en Caracas, puede entenderse como un hito en el aspecto institucional, médico y simbólico como hospital integral, marcando el paso definitivo del CMDLT de ser un centro ambulatorio y diagnóstico a convertirse en un hospital completo de alta complejidad, incorporando modernos quirófanos, terapia intensiva, emergencia, banco de sangre y hospitalización completa, con atención integral centrada en el paciente, infraestructura diseñada para recuperación y confort, eficiencia operativa, educación médica de postgrado, tecnología innovativa basada en competencias y especialización médica, consolidando un nuevo estándar en la medicina privada venezolana, comparable con centros internacionales, especialmente en organización y diseño hospitalario, fortaleciendo la medicina de alta complejidad, complementando el sistema público, con un componente altamente docente moderno.

Luisa Cristina Rodríguez de Klemprer, Pablo Pulido, Alberto Guinand y Eduardo Mathison.
En un entorno desafiante para los sistemas de salud, el Centro Médico Docente La Trinidad, CMDLT, ha demostrado una notable capacidad de adaptación, manteniendo estándares elevados de calidad y consolidando procesos organizacionales eficientes, alineados con las mejores prácticas internacionales, siendo no solo una institución de salud, sino una organización que refleja una visión de país, donde la excelencia médica, la ética y la formación convergen para ofrecer respuestas efectivas a las necesidades de la sociedad.
Más allá de su crecimiento físico y tecnológico, el CMDLT ha logrado posicionarse como una institución que combina cuatro pilares fundamentales:
Excelencia asistencial, expresada en la calidad de sus servicios, resultados clínicos y atención del paciente, incluyendo servicios a distancia.
Vocación docente, que fortalece la formación continua de profesionales de la salud y promueve la actualización permanente con el desarrollo de Postgrado, Escuela de Enfermería, Tecnología en educación y Webinars. Temas trabajados por la Dirección de Educación del CMDLT.



Compromiso institucional, basado en principios éticos, responsabilidad social y orientación al bienestar colectivo, con sus jornadas y atención comunitaria.
Alianzas Estratégicas activas, caso Convenio con la Universidad Metropolitana para Programas en Educación Médica y Salud, Universidad Nacional Experimental Rómulo Gallegos, en apoyo en enfermería, entre otros.

María Isabel Guinand, Herman Scholtz, Luisa Mariana Pulido de Sucre, Natalia Castañón, Cecilia Carvajal, Jorge Risquez, Pablo Pulido.
Su trayectoria confirma que es posible construir y sostener, en el tiempo, un modelo de atención médica de alto nivel, con impacto real en la calidad de vida de las personas, en el desarrollo del sistema de salud, el bienestar de los venezolanos y la visión de país.
Fundamental activo del CMDLT es su cuerpo médico y profesional, cuyo nivel de formación y compromiso garantiza resultados clínicos de excelencia, así como el impacto en el sistema de salud, contribuyendo de manera significativa al fortalecimiento de la oferta de servicios de salud en el país, elevando estándares y generando confianza en la población.

Raíces, grupo médico. Primera consulta en USI-I (1980). Iván Guerrero, Pablo Liendo, Pablo Pulido, Bruno Burger, Roberto López, entre otros
El CMDLT cuenta con bases institucionales robustas para continuar la proyección futura sólida en su crecimiento, incorporando innovación, educación e investigación.
La evolución del CMDLT será el mejor homenaje a quienes dieron su apoyo, la satisfacción del deber cumplido para los actuales actores, la esperanza para las futuras generaciones, cuyo reto será hacerla cada vez más sólida, innovadora y útil para el país. El CMDLT está destinado por su especial ADN y fortalezas a cumplir con su compromiso, no sólo de su función social, sino de desarrollar liderazgos en la práctica de la excelencia médica con todo su Arte y toda su Ciencia. Su principal producto es el desarrollo del conocimiento en beneficio de los pacientes, comunidad y país.

Inicios, Terreno Vacío (1970)

Torre de Hospitalización González Rincones (2009)

Actual… (2025)

Alberto Guinand, Antonio Mogollón y Pablo Pulido