Cirugía venezolana reconocida a nivel mundial

Dr. Jon Barriola, cirujano oncólogo del Centro Médico Docente La Trinidad

La medicina de evidencia que se practica a diario en nuestro país confirma la calificación otorgada a los cirujanos nacionales, preparados en grandes centros de la especialidad y cuya práctica médica local beneficia a la comunidad.

La cirugía general, siempre en evolución, es la síntesis del conocimiento quirúrgico y fundamento de las otras especialidades dentro de ella. Es un arte de refinada ejecución y ciencia de gran exactitud. Ha sido estructurada en el modernismo como disciplina científica e intelectual.

“No hay calidad de vida sin salud y mi decisión de ser cirujano siento que ha sido acertada porque lo mío en la práctica médica siempre ha sido resolver, no me gustan los tratamientos crónicos pues me atrae ver los resultados y efectos pronto en los pacientes. Sumado a mi atracción por la parte artística de la cirugía, lo manual, el aspecto de diseño, la disección, la anatomía y las tres dimensiones”,  explica el Dr. Jon Barriola, cirujano oncólogo del Centro Médico Docente La Trinidad (CMDLT) y nuevo gobernador del Capítulo Venezolano del Colegio Americano de Cirujanos (American College of Surgeons –ACS) con sede en la ciudad de Chicago, Estados Unidos. Dicha institución tiene aproximadamente 150 capítulos en el mundo. Cada país tiene un gobernador, un presidente, un secretario y sus miembros (fellows). En el presente, los cirujanos Gustavo Baquero, Enrique Márquez, Rafael Casanova y Ramón Ziegler, especialistas del CMDLT, también son miembros activos.

La Gobernación dura tres años. El gobernador anterior al Dr. Barriola fue el Dr. José Alberto Padrón Amaré, pionero de la cirugía oncológica en Venezuela, quien estuvo al frente de esta responsabilidad hasta 2016. Para lograr ese honor, se debe ser miembro (fellow) del ACS.

La calidad del ejercicio quirúrgico por especialistas venezolanos es reconocida a nivel mundial. “En Venezuela estamos igual que en China, Japón y Nueva York. No creo que tengamos un nivel inferior respecto a países desarrollados porque los colegas están actualizados en todas las actividades, el ACS les mantiene al día”, asegura el Dr. Barriola.

DOCENCIA CONTINUA

No se llega a asumir esta alta responsabilidad tan fácil. Cada año en el congreso que celebran en octubre, en Estados Unidos, se reúnen alrededor de 10.000 cirujanos en todas las especialidades dentro de un ambiente de exhibición y educación. La función principal del ACS es la docencia, con la cual los cirujanos en muchas áreas de la especialidad actualizan el conocimiento. Una de las más relevantes es la atención al politraumatizado (ATLS, por sus siglas en inglés), en un sistema de manejo a este tipo de pacientes que se utiliza a nivel mundial. Hay cursos continuos de oncología, cirugía de colon y recto, cirugía cardiovascular, endocrinología, cabeza y cuello, mama, etc.

En todos los años como miembro de la organización, el Dr. Barriola ha vivido el avance exponencial de la cirugía. El ACS propicia el entrenamiento continuo con sistemas como CESAP, ATLS, el boletín informativo mensual y una página web para difusión diaria de casos con las opiniones de los expertos mundiales. “En Venezuela recibimos diariamente la actualización en el manejo de pacientes quirúrgicos desde cualquier parte del mundo”, asevera el Dr. Barriola.

Uno de los beneficios del ACS es el financiamiento una vez al año con invitados extranjeros para eventos de docencia. Es una guía de actividad quirúrgica de lo que se debe o no hacer; es un ejemplo de moral y excelencia. Aporta el asesoramiento en formación de estatutos y reglamentos sobre las características que debe tener un ambulatorio o quirófano y los requisitos inherentes al personal y a los cirujanos.

SER CIRUJANO

El Dr. Barriola acertó en la selección de la carrera para su vida. Considera al cuerpo humano como predecible, bonito, constante en su anatomía y –afirma- se deja intervenir si el especialista sabe lo que hace. “Cada día más siento que era la profesión para mí, lo que yo quería. Aún en los tiempos actuales siento que hay un potencial con el cual lograr objetivos de vida y salud, sólo basta observar los esfuerzos que ejecutan estupendos venezolanos. Todo lo que se hace es para resolver el problema del paciente, quien es el centro de nuestra acción y vocación. Por ende, nos regocija ver la evolución positiva de cada caso”, asegura.

La cirugía es la especialidad que más le gusta de la Medicina. Para ser cirujano, explica que ha de tenerse capacidad plástica y tridimensional en la parte anatómica y poseer resistencia para enfrentar el sufrimiento del prójimo que acude a la consulta. La recuperación del paciente es la mayor recompensa.

UNA HISTORIA EN EL CMDLT

Desde 1983 ejerce el Dr. Barriola en el CMDLT, momento en el cual la institución, conjuntamente con la Asociación Vollmer y la Fundación Santa Teresa, le becó en dos de sus cuatro años de subespecialización en cirugía oncológica en la Universidad de Boston, con la oportunidad de ser residente en esa especialidad en el Memorial Sloan Kettering Cancer Center, en Nueva York.

Al regresar de Estados Unidos, en 1986, inició su trabajo en el CMDLT. “Durante mucho tiempo estuve hibernando, pero hoy realizo en nuestro espacio quirúrgico el sueño compartido con todos”, asevera. Lleva la otra parte de su vida junto con la Dra. Vicky García, su esposa, eminente patóloga de esta misma institución. La tarea compartida hasta en fines de semana hizo que ninguno de sus hijos optara por seguirles los pasos, y esa decisión les alegra.

Blanca García Bocaranda
CNP 620
garbo64@gmail.com